Sin lugar a dudas, la herramienta más importante para protegerse, sea inocente o culpable, es NO HABLAR, ENVIAR CORREOS ELECTRÓNICOS, ENVIAR MENSAJES DE TEXTO ni comunicarse con agentes de las fuerzas del orden o con investigadores de
sin la presencia de un abogado con experiencia.
Uno de los derechos más importantes que tienes en Estados Unidos es el derecho constitucional a un juicio y a guardar silencio.
Y, sin embargo, cada día la gente renuncia a ese derecho sin darse cuenta.
Los agentes de policía son interrogadores profesionales. Su trabajo consiste en recabar pruebas. El tuyo es proteger tus derechos. No son lo mismo.
Si no recuerdas nada más de este artículo, recuerda esto:
Nunca hable con las fuerzas del orden sin la presencia de un abogado. Y nunca dé su consentimiento para que registren su teléfono, ordenador portátil o tableta.
Todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra, no a tu favor
Los agentes de policía están autorizados por ley a interrogarte de una forma que pueda parecer coloquial o incluso amistosa. Pueden decir cosas como:
«Ayúdanos a entender qué pasó».
«Si no has hecho nada malo, no tienes nada de qué preocuparte».
«Esta es tu oportunidad de aclarar las cosas».
Esas frases están pensadas para que empieces a hablar.
Pero en cuanto empiezas a hablar, cada palabra se convierte en una posible prueba y puede influir posteriormente el resultado de un juicio penal.
La gente suele creer que, si es inocente, dar su versión de los hechos servirá de ayuda. En realidad, las declaraciones suelen malinterpretarse, sacarse de contexto o utilizarse posteriormente para respaldar una teoría de culpabilidad.
La respuesta más segura es sencilla y directa:
«Hago valer respetuosamente mi derecho a guardar silencio y quiero un abogado».
Entonces deja de hablar.
Tu teléfono lo es todo para ti
Tu teléfono, ordenador portátil o tableta no es solo un dispositivo. Es un registro digital de tu vida.
Contiene:
- Mensajes de texto
- Correos electrónicos
- Fotos y vídeos
- Datos de ubicación
- Historial de búsqueda
- Comunicaciones privadas
- Información financiera
- Cuentas en redes sociales
Si permites voluntariamente que las fuerzas del orden registren tu teléfono, les estás dando acceso a años de datos personales que pueden no tener nada que ver con el caso que están investigando.
Incluso algo totalmente inocente puede malinterpretarse.
Por eso, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha reconocido que los dispositivos digitales contienen una gran cantidad de información personal, y que, por lo general, para registrarlos se requiere una orden judicial como parte de tus en los casos penales.
Pero si dices «claro, adelante, echa un vistazo», acabas de renunciar a esa protección.
Los registros con consentimiento son una de las formas más habituales en que se pierden los derechos
Muchos casos comienzan con una simple petición:
«¿Te importa si echamos un vistazo a tu teléfono?»
Cuando alguien da su consentimiento, las fuerzas del orden pueden realizar un registro de inmediato; cualquier cosa que se descubra podría utilizarse en el juicio y influir en la posibilidad de que el caso sea impugnado o desestimado.
Siempre tienes derecho a decir:
«No doy mi consentimiento para que se realicen registros».
Esa declaración protege tus derechos constitucionales sin dejar de ser respetuosa.
Lo más inteligente es llamar a un abogado
La realidad es sencilla: el sistema de justicia penal es complejo y las fuerzas del orden cuentan con una formación de alto nivel.
Antes de responder a cualquier pregunta o permitir que registren tus dispositivos, deberías consultar con un abogado penalista de Orlando que entienda cómo funcionan estas investigaciones.
En Jacob Stuart Law, la defensa de los derechos constitucionales no es solo parte de nuestro trabajo, sino el pilar del sistema judicial.
Si las fuerzas del orden quieren interrogarte o registrar tus dispositivos, lo más sensato que puedes hacer es tomarte un respiro, protegerte y buscar asesoramiento legal primero.
Porque una vez que se ha dicho algo —o una vez que se ha autorizado un registro—, ya no se puede deshacer.
¿Puede la policía registrar tu teléfono sin una orden judicial?
En la mayoría de los casos, las fuerzas del orden deben obtener una orden judicial antes de registrar un teléfono. Sin embargo, si das tu consentimiento para el registro, puedes renunciar a esa protección.
Por Jacob V. Stuart, Jr. | Abogado especializado en defensa penal | Orlando, Florida
Aviso legal: La información contenida en este blog se ofrece únicamente con fines informativos generales y no debe interpretarse como asesoramiento jurídico. La lectura de este contenido no da lugar a una relación abogado-cliente con Jacob Stuart Law, P.A. Cada caso es diferente, por lo que debe consultar con un abogado cualificado sobre sus circunstancias específicas.